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El Libro De Los Muertos
Colección heterogénea de textos funerarios de los antiguos egipcios. Traducción, noticia preliminar y notas de Juan B. Bergua.
El origen de lo que hoy conocemos como "El Libro de los Muertos" (nombre dado al texto por el egiptólogo Karl Richard Lepsius) se encuentra en diversos papiros encontrados en las tumbas egipcias, aunque una parte del texto ha sido tomada directamente de los "Textos de las Pirámides", una serie de inscripciones jeroglíficas encontradas en las paredes de varias pirámides de la Dinastía V (Imperio Antiguo).
Los antiguos egipcios desarrollaron diversas prácticas para asegurar un buen pasar a sus difuntos. Tal fue la importancia que tuvo para ellos la vida después de la muerte que con el transcurso del tiempo perfeccionaron las prácticas que mejor se ajustaban a sus creencias acerca del más allá. Entre estas prácticas se encontraba colocar en la tumba un extenso papiro que detallaba las "instrucciones" que debían guiar al difunto en el intrincado recorrido que debía hacer al comenzar su vida en el más allá. Es este texto funerario el origen último de lo que hoy conocemos como "El Libro de los Muertos". Las prácticas referidas en este papiro eran consideradas secretas e incluso mágicas y eran conocidas únicamente por los sacerdotes egipcios. Su lectura permite acercarse a las creencias de los antiguos egipcios sobre lo que sucedía en el más allá, pues el libro ofrece una descripción detallada de las situaciones que el difunto encontrará en el inframundo.
Como las fórmulas que aparecen en el libro fueron desarrolladas por los sacerdotes egipcios durante varios siglos y no tienen su origen en revelaciones divinas de ninguna clase, el texto sufrió modificaciones con el transcurso del tiempo. Sin embargo, algunas fórmulas se comenzaron a repetir, incluso generando una especie de "producción en serie" del texto dejando espacios en blanco que eran completados colocando el nombre de cada interesado. Debido a la enorme cantidad de fórmulas, sortilegios y hechizos que aparecieron con el correr del tiempo y a la redacción "personalizada" que requerían los egipcios más poderosos, no se han encontrado dos papiros que refieran a estas instrucciones que tengan la misma estructura o el mismo contenido: no hay dos versiones iguales.
En resumen, "El Libro de los Muertos" detalla los pasos a seguir en el más allá que aseguran al difunto un recorrido sin dificultades, y en palabras del propio Juan B. Bergua: "... gracias a los encantamientos mágicos del libro, el difunto podía vencer todos los obstáculos (monstruos, demonios, puertas a franquear, etc.), que tratarían de impedirle ir más allá de los 21 pilones, pasar por las 15 entradas y cruzar las siete salas con objeto de poder llegar hasta Osiris y los 42 jueces que tendrían que juzgarle."
Juan B. Bergua nos ofrece la primer traducción al español de "El Libro de los Muertos: de los Antiguos Egipcios", prologado y anotado para permitir al lector un mejor entendimiento de su contenido, así como del contexto en que fue desarrollado y su importancia histórica.
El Bardol Thodol
Guía espiritual de iniciación en el arte de la muerte. Traducido por primera vez al español, prologado y anotado por Juan B. Bergua.
En el Bardo Thodol se detallan las prácticas y ceremonias que según la tradición del budismo tibetano deben realizarse para que el proceso de la muerte transcurra de la mejor manera y se logre preparar la conciencia del difunto para el siguiente "renacer" al mundo material. Para los tibetanos, el Bardo es un estado intermedio entre la Muerte y el "Renacimiento", y tradicionalmente se cree que dura 49 días. El Bardo Thodol, aparentemente escrito por Padma Sambhava (monje tibetano fundador del lamaísmo), detalla las experiencias que ocurrirán durante el Bardo y explica cómo deben proceder el muerto y sus guías espirituales durante este período, incluso para que logre renunciar concientemente al renacer en un cuerpo material y alcance el Nirvana de acuerdo a su karma.
Las principales diferencias entre el Bardo Thodol y otros libros antiguos que hacen referencia a los avatares que debe atravesar el difunto después de la muerte, es su carácter esencialmente filosófico y religioso más que esotérico, y el hecho de que sus contenidos no son de carácter secreto sino que es deber de cada persona conocer sus contenidos para preparse adecuadamente para el momento inevitable de la muerte. Según la tradición tibetana, el libro debe ser leído al menos una vez durante la vida, ya que permite conocer de antemano lo que sucederá y cómo se debe proceder en cada uno de los tres estados por los que pasará el "principio consciente" antes de renacer. Luego, durante las ceremonias funerarias se recuerda al difunto el contenido del libro mediante la lectura del texto. El nombre "Bardo Thodol" significa "Liberación mediante la Audición en el Plano posterior a la Muerte", haciendo referencia a la necesidad de que sea oído por el difunto. Como lo describe sucintamente el propio Juan B. Bergua en sus comentarios preliminares: "Los ritos funerarios propiamente dichos comprenden la lectura del Bardo (realizada en la casa del muerto o en el sitio en que haya perecido) para que sepa, por si no lo sabe o lo ha olvidado, lo que le va a ocurrir y lo que tiene que hacer... para alcanzar el Paraíso Occidental de Amitaba." |
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